Luis León Sánchez: "El ciclismo antiguo ya no sirve. Lo mejor es aprender de los jóvenes cuanto antes mejor”

Luis León Sánchez acaba de cumplir treinta y nueve años y se prepara para una nueva temporada, tras dos décadas como profesional y 47 victorias. Pese a tener un año más de contrato con Bahrain-Victorious, pidió salir del equipo y fichar de nuevo por Astana. Os avanzamos un extracto de la entrevista que podréis leer en la revista VOLATA próximamente.

En breve, empieza una nueva temporada y la afrontas con treinta y nueve años y un cambio de equipo. ¿No te da pereza volver a empezar con todo? Por ejemplo, otra vez entrevistas…

No creas, siempre estoy centrado en la bicicleta y así me libero un poco, salgo de mi rutina, que es algo que se agradece.

¿Y de qué te gusta hablar? ¿Tienes alguna afición para liberar la mente?

Con los tres críos que tengo en casa, eso me distrae enseguida. Pero mira, yo antes era muy reacio a todo este tipo de actos. Antes de sacarme de casa, cuando conseguía estar en casa, a todo le decía que no. Pero con el paso del tiempo, al final veo que es bueno hasta para mí en el sentido de que me relaciono con gente que no está tan metida en el mundo del ciclismo, gente con quien hablar de otras cosas. Es que al final siempre estoy cerrando el mismo círculo: bici, bici, bici, vida, números, tiempo, bici... Creo que este tipo de charlas, mentalmente me vienen hasta bien.

¿Y te acuerdas cuando hiciste el cambio de clic?

Yo creo que ha sido algo progresivo. Con la edad te das cuenta de que no todo es montar en bici y olvidarte del mundo. Esto es parte también de mi trabajo y se agradece ver que la gente quiera saber de ti y que las marcas apuesten por ti. Y al final, como te digo, es una parte de mi trabajo que psicológicamente me viene bien.

Supongo que con los años también valoras el ver que como persona cambias, que empiezas a trabajar estas relaciones sociales, a aprender más sobre nutrición, por ejemplo…

¿Sabes qué pasa? Que al final tienes que adaptarte a los tiempos actuales en que en el ciclismo y en el deporte, o en la vida en general, todo evoluciona tanto que o te subes rápido al vagón o te quedas atrás, y luego tarde o temprano tienes que cogerlo y te va a costar bastante más. Como estábamos charlando esta mañana, en nutrición antes era impensable comer 50 o 60 gramos por hora, y ahora ya van por 120 y 130. Y te acostumbras rápido aunque, como es mi caso, vengas del ciclismo antiguo. Es que ese ciclismo de antes ya no sirve para ahora. Entonces, lo mejor es tomárselo con filosofía, aprender del ciclismo nuevo y aprender de los jóvenes. Y cuanto antes, mejor.

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Arriba: Luis León Sánchez durante el momento de la entrevista en las instalaciones de Sportmed, cerca de Barcelona (Foto: Sportmed) / Abajo: el murciano en La Vuelta 2022 (Foto: Getty Images)

Tu última victoria, en efecto, fue en Ordizia, en julio de 2021. No debe ser fácil volver a motivarse con tanto camino recorrido…

Cuando tenga pereza, o dudas, o no tenga ganas, o vea que me va a costar este invierno, creo que yo mismo llegaré a ese punto de pensar que ya es tiempo de retirarme. Pero es que a día de hoy no me cuesta. También es cierto que el clima en Murcia ayuda muchísimo, hasta mediados de noviembre hemos salido a entrenar de corto y por desgracia para todos, porque no llueve casi. Pero pereza no tengo, mantengo las ganas de salir a entrenar. No me cuesta levantarme temprano para hacer cualquier ejercicio antes de dar el desayuno a mis hijos para llevarlos al cole. No me cuesta volver tarde del entrenamiento. Cuando pierda eso, daré una vuelta a la cabeza para ver si realmente ha llegado el tiempo de la retirada. Pero a día de hoy sigo con muchísimas ganas de que llegue la primera carrera, de ponerme un dorsal, de ser competitivo, de intentar hacerlo bien y de sumar para el equipo.

¿Y por qué Astana?

Pasé siete años en el equipo Astana y desde el primer momento encajé muy bien. Sí que es verdad que cuando yo llegué solo estaba Mikel Landa como compañero español dentro del equipo, pero me trataron bien. Encajé bien, tenía muchísima facilidad para todo. En cualquier momento en que surgía un problema, sabía dónde tenía que llamar, dónde estaba lo que tenía que tocar. Ha sido una etapa larga de mi vida en un mismo equipo y me fui muy apenado el año pasado cuando tuve que salir. A Vinokúrov lo tuve como compañero de equipo y la verdad es que el poco tiempo que estuve con él fue muy amable conmigo. Mantenemos todavía la amistad desde entonces.

No es el mismo Astana que años atrás.

Cuando me dieron la oportunidad de volver al equipo, siendo además un conjunto World Tour, no me lo pensé. Sé que voy en un equipo totalmente nuevo. El año pasado, hubo una desbandada, con 16 bajas que les obligaron a reorganizarse para seguir adelante. No va a ser fácil. Vienen de pasar unos años difíciles, con pocas victorias. Pero estamos para sumar y para ser competitivos, ojalá que vaya todo bien, la salud nos respete y que el equipo vuelva a tener el nivel que tenía.

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Se trata de una estructura, por lo menos, singular, que depende de los diferentes ministerios del país; uno paga las nóminas de un mes, el otro paga otro mes...

No nos vamos a engañar y, por ejemplo, los meses de enero y febrero siempre vienen con retraso, porque el dinero sale del gobierno y ya sabemos cómo funciona esto, los pagos a las sociedades del equipo vienen tarde. Sí, esto sucede. Durante los siete años que estuve en Astana, los meses de enero y febrero, casi siempre los recibía en marzo. Eso crea un poco de incertidumbre, no te voy a decir que no. Sé lo que va a pasar a principio de año, es así. Pero también es cierto que a mí no me ha faltado de nada en ningún momento, el contrato siempre me lo han ingresado íntegro. Es un equipo creado en 2006, un equipo que hace unos años siempre apostaba por ganar una grande y que ahora va a tener que cambiar la mentalidad. Es que en la actualidad es difícil ganar una grande con gente y equipos tan potentes. Pero bueno, habrá que luchar por otra cosa.

El murciano visto el maillot de líder de la montaña de La Vuelta en la edición de 2014, cuando fichó circunstancialmente por el Caja Rural (Foto: Getty)

En Astana estuviste durante siete temporadas, pero repasando tu carrera hay un momento crítico. Fue en 2014, cuando viviste un invierno que para nada fue fácil. Al final, en ese momento fichaste por Caja Rural. ¿Qué te enseñó tu paso por Caja Rural?

Fueron circunstancias que se dieron y, al final, tuve que correr por y para Caja Rural. Y de ese año, le estoy muy agradecido al equipo porque ahí me encontré lo que necesitaba, que era un equipo familiar, un equipo pequeño, y lo digo entre comillas, pero que corriera carreras de calendario grande. En ese momento, necesitaba cariño porque venía de pasar un momento difícil. Desde el día en que firmé, que me parece que fue en diciembre, le dije a Juanma [Hernández, mánager del equipo] que quería correr la primera carrera que disputase el equipo, que me llevase donde fuese pero me dijo que no, que era imposible porque la primera carrera era en Gabón. Yo insistí, que quería ir sí o sí o sí. Y él, que imposible ‘por dos motivos. Uno, porque es en Gabón; y dos, porque tienes que empezar ya a ponerte la vacunación para ir a ese país’. Yo le respondí que iba a ir sí o sí, que al día siguiente me iba a Murcia a ponerme la vacuna, que no tenía porque esperar. Y fui yo voluntario’.

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¡Qué manera de empezar!

Fue ya desde el primer momento que me sentí muy bien. Era lo que necesitaba, un ambiente familiar, un ambiente cercano, casi todo gente española... Y en Gabón me lo pasé muy bien, vi una cultura y una vida muy diferente a la nuestra. Acostumbrado a vivir aquí, vi muchísimas necesidades y creo que eso me abrió el ojo un poco para todo. Al Caja Rural siempre le estaré muy agradecido porque realmente en ese momento era lo que necesitaba.

Últimamente, en alguna ocasión has comentado que en el pelotón actual falta respeto por parte de los jóvenes, que cuando tú empezaste, te encontrabas con Armstrong y no te atrevías a meterle el manillar, y ahora es distinto. Después de veinte años de carrera, ¿cómo es el ciclismo actual? Porque, claro, esos mismos jóvenes lo están ganando casi todo…

Cuando yo entré el ciclismo era muy diferente. En los primeros años yo era joven y lo era para todo. Había unos cuantos que mandaban en el pelotón y no te podías salir de ahí. Era impensable que yo, por ejemplo, en mi primer año o incluso en el segundo, le metiera el manillar a un Armstrong, un Pettachi o un Ullrich. Estaba lleno de gente de nivel mundial, de muy arriba, que estaban disputando su carrera. Es que era impensable que un joven viniera a meterle el manillar para que ellos tuviesen un percance y se fueran al suelo. Incluso, cuando se iba la fuga y cogía un minuto, pues el que arrancase por detrás iban rápido a buscarlo para decirle, "eh, esto ya está hecho, ya veremos mañana". Ahora eso está cambiando porque los jóvenes ya vienen ganando y qué les va a decir, ¿no? Al final, debe haber un respeto mutuo, y hay veces que eso no existe, pero es el ciclismo nuevo que nos está tocando vivir. El ciclismo antiguo ya lo dejamos atrás y ahora hay que convivir con esto.

* Podréis la entrevista completa próximamente en la revista VOLATA. Con la colaboración de Rudy Project, Neversecond, DMT y Sportmed