Specialized Diverge Pro Carbon, estilo atrevido

La última versión del este clásico del gravel, cuenta con una innovadora suspensión delantera y espacio interno de almacenaje.

La Specialized Diverge fue una de las primeras bicicletas en trasladar el espíritu de la carretera lejos del asfalto. Fue en 2014 cuando Specialized estrenó este modelo pensado para conseguir esas mismas sensaciones sobre pistas de tierra y desde entonces ha demostrado con creces su prestaciones.

Sin embargo, Specialized ha ido perfeccionando la bicicleta cuidadosamente para que se adapte tanto a la conducción rápida por carretera como a la versatilidad off-road.

La última versión de este modelo, la Diverge Pro Carbon, cuenta con una innovadora suspensión delantera ajustable bajo la potencia —el modelo FutureShock 2.0— junto con una serie de sutiles avances técnicos, como el discreto compartimento de almacenamiento interno SWAT dentro del tubo inferior para guardar las cámaras de aire y los repuestos.

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Ambas cosas resultan ser grandes aportaciones para trayectos gravel de distancias considerables. Para poder acumular horas sobre el sillín siempre es mejor conseguir la máxima comodidad para evitar el entumecimiento de manos y llevar los bolsillos traseros del maillot muy cargados. 

La Diverge Pro Carbon, además, cuenta con un plato de 42 dientes de serie y con un cassette trasero Sram Eagle 10-50, que permite tener un amplio abanico de marchas para superar todo tipo de terreno, incluso las subidas más empinadas. El cambio electrónico inalámbrico de Sram puede aguantar largas tiradas, aunque llevar encima una batería de repuesto nunca será una mala idea. 

El ancho de paso de la horquilla es de 47 mm para alojar ruedas de 700c, aunque las de 650b les van también perfectas. De serie monta neumáticos de 38mm Specialized Pathfinder Pro, pero para algunos retos es aconsejable pasar a los 42mm de los Specialized Tracer Pro y conseguir así un poco más de agarre y control en situaciones de barro más espeso.

Ciertamente, hacer largas distancias sobre gravel nunca será un juego de niños y hay que disponer de cierta técnica (y mucho espíritu aventurero) pero pocas bicicletas como la Specialized Diverge ayudan a que la experiencia sea mucho más llevadera y satisfactoria. 

Más información en: Specialized.com