Amstel Gold Race 2022: previa, recorrido y favoritos

La región neerlandesa de Limburgo acoge la 56ª edición de la Amstel Gold Race en un recorrido que presente 33 cotas, con Valkenburg y el Cauberg como puntos neurálgicos. El neerlandés Mathieu van der Poel parte como el gran favorito para lograr su segundo triunfo en la carrera cervecera.

Tradicionalmente, la Amstel Gold Race marca el punto de inflexión entre la temporada de clásicas primaverales sobre los adoquines y la llegada de las constantes cotas en el territorio de las Ardenas. En esta ocasión, esa transición se prolonga una semana más, ya que la 56ª edición de la carrera cervecera tendrá lugar este próximo domingo 10 de abril, intercalada entre el Tour de Flandes y la París-Roubaix. Las elecciones presidenciales en Francia han provocado este intercambio de fechas, por lo que la única carrera World Tour de un día en los Países Bajos se adelanta una semana en el calendario.

Recorrido

La excepción que confirma la regla. Una expresión del ámbito lingüístico que bien podría aplicarse a la orografía de la región neerlandesa de Limburgo. El terreno ondulado y repleto de cotas de esta zona fronteriza con Bélgica —cercana a la ciudad de Lieja— desafía la reputación de territorio predominantemente llano de los Países Bajos. De hecho, su proximidad a los bosques y las constantes ascensiones de las Ardenas supone un anticipo de lo que ocurrirá en las clásicas valonas. 

La edición número cincuenta y seis de la carrera masculina cuenta con un total de 33 cotas repartidas a lo largo de los casi 266 kilómetros que presenta el recorrido. La prueba arranca en la capital de la región, Maastricht, y se dirige, a través de una ruta relativamente urbana, hacia las primeras cotas de la jornada antes de adentrarse en las carreteras rurales de Limburgo, siendo Valkenburg, y la ascensión al popular Cauberg, el punto neurálgico. 

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Este municipio, sede del campeonato del mundo que logró Philippe Gilbert en 2012, será el centro de los diferentes bucles en los que la frecuencia de las subidas aumenta de forma inversamente proporcional al número de kilómetros, pues en cada paso por la línea de meta la vuelta alrededor de Valkenburg será más corta. En general, las cotas suelen rondar entre uno o dos kilómetros de longitud, salvo alguna excepción que llega a alcanzar los tres como la de Camerig (4,2%) o Drielandenpunt (3,8%).

Se trata de un recorrido en el que los ciclistas deben lidiar con la compleja logística de las constantes rotondas, las zonas urbanas, en ocasiones peligrosas, las estrechas carreteras rurales, los giros incómodos y la sucesión de pequeñas subidas. Una tensión que se mantiene de forma persistente y que se intensifica en los últimos 50 kilómetros, donde se concentra gran parte de la dureza de la carrera. Tras 25 cotas en las piernas, aparecen subidas como el Kruisberg (0,7 km al 7,3% y máximas del 12%), el Eyserbosweg (1,1 km al 7,6% y máximas por encima del 14%) o el Keutenberg, con una longitud de 1,6 km y porcentajes que rozan el 22% en algunos tramos.

Será la antesala de un circuito final en el que se asciende por tercera ocasión tanto el icónico Cauberg, 800 metros con una parte central que supera el 15% y se mantiene de forma constante en el 11%, como el Geulhemmerberg (0,7 km al 6,6%). Un encadenado en el que se suelen producir numerosos ataques antes del rápido descenso que conduce a los ciclistas hacia el definitivo Bemelerberg (1 km al 4,4%). 

En este caso, suele ser una ascensión decisiva más por movimientos tácticos, aprovechando la vigilancia de los rivales, que por su excesiva dureza. Aún así, los 7 kilómetros llanos sobre una carretera sinuosa acostumbra a ser una bonita persecución, por lo que la organización —con la posible presencia de gregarios— es clave. Lo más habitual es disfrutar de un esprint entre un grupo selecto de corredores, ya que tradicionalmente es complicado conseguir llegar en solitario a la meta entre ValkeNburg y Berg en Terblijt.

Favoritos

El esperado duelo entre Wout van Aert y Van der Poel deberá aplazarse una semana más, viéndose las caras en Roubaix. El Jumbo-Visma ha confirmado que tampoco estará en la Amstel, aunque el equipo mantiene el bloque de las clásicas con corredores como Tiesj Bennot y Christophe Laporte como sus hombres más importantes para intentar pelear por el triunfo.

Por tanto, el renovado Mathieu van der Poel se posiciona como el gran favorito para la victoria en Valkenburg. El ciclista neerlandés ha incluido la gestión y la brillante interpretación de las circunstancias de carrera a su repertorio en ruta, como demostró en la pasada edición del Tour de Flandes, por lo que podrá celebrar junto a su público la segunda victoria en ‘De Ronde’. Y, por qué no, tratando de lograr también su segundo triunfo en la Amstel, después de la gran remontada que protagonizó en 2019. 

No se encuentra en su mejor momento y todavía no ha conseguido mostrar su gran nivel tras lograr el campeonato del mundo de ciclocross, quizá todavía aquejado de las consecuencias de los problemas estomacales que le apartaron al inicio de la temporada. A pesar de ello, Tom Pidcock puede ser uno de los principales favoritos a la victoria. La temporada pasada protagonizó, junto a Van Aert, una de las llegadas más ajustadas que se recuerdan, en la que la foto finish apeó al británico de su primer triunfo en la Amstel, por lo que intentará redimirse. Junto a él, el conjunto Ineos también presenta a Michal Kwiatkowski, ganador en 2015, o el joven Ethan Hayter

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Este 2022, por el momento, no está siendo el año del Quick Step Alpha Vinyl. Han estado desaparecidos en gran parte de las clásicas flamencas y tan solo un solitario Kasper Asgreen mantenía a flote las esperanzas del ‘Wolfpack’. No cuentan con un ciclista dominante para el terreno de la Amstel, aunque si consiguen recuperar su seña de identidad y su mentalidad característica, cuentan con opciones interesantes como el italiano Andrea Bagioli, ganador de la etapa de Montjuïc en la Volta, el suizo Mauro Schmid o el danés Mikkel Honoré. 

Por lo que respecta al conjunto UAE Team Emirates, presenta dos bazas muy interesantes para ser protagonistas en carrera. Por un lado, el suizo Marc Hirschi, que desde su fichado por el el equipo emiratí no ha vuelto al nivel superlativo de la temporada 2020. Parece que este año comienza a florecer del ostracismo, con su victoria en Per Sempre Alfredo y, aunque sigue estando muy lejos de su mejor versión, las cotas de la Amstel se adecúan bien a su repertorio como corredor.

Por otro lado, también participará Juan Ayuso, en su progresiva introducción a las carreras WorldTour. Su descaro y sus grandes condiciones le convierten en una figura a tener en cuenta en esta edición de la carrera cervecera. Conseguir la primera victoria española en esta prueba será muy complicado, pero será interesante ver cómo se adapta a un terreno que le beneficia y, sobre todo, su capacidad para desenvolverse ante grandes corredores como Van der Poel.

La nómina de favoritos es muy amplia, y salvo el dominio que puedan ejercer Van Aert y Van der Poel, la carrera se presenta muy abierto. Por ello, no hay que descartar de la ecuación a ciclistas como Matej Mohorič (Bahrain-Victorious); Maximilan Schachmann (Bora-Hansgrohe), tercero en la edición de 2021; Valentin Madouas (Groupam-FDJ), una de las sensaciones del pasado Tour de Flandes subiendo al podio; Alex Aranburu y Max Kanter (Movistar Team), si consiguen anticiparse y ser ofensivos; Neilson Powles (EF Education-Easy Post; o el estadounidense Quin Simmons (Trek-Segafredo)