Terres de l’Ebre, un paraíso cicloturista lleno de contrastes en cinco rutas

La zona de las comarcas del sur de Cataluña, cercanas al Delta del Ebro, declaradas Reserva de la Biosfera, conforman un territorio muy propicio para la bicicleta, con una orografía sugerente y gran diversidad de paisajes que ofrece infinitas posibilidades para todos los niveles y aptitudes. Descúbrelo a través de estas cinco propuestas

1. Para sentirse como en una etapa de una gran vuelta

Para los más expertos que busquen emociones fuertes. Este recorrido de 206,37 km y 4.180 metros de desnivel positivo acumulado, pondrá a prueba la resistencia de los amantes de las subidas y las bajadas exigentes y los que busquen un recorrido con entidad, con un espíritu cercano a una etapa de una gran carrera ciclista. 

El recorrido parte y finaliza en la ciudad de Tortosa, aunque al ser circular podría empezar en cualquier otro punto. Incluye tres grandes dificultades montañosas, como son el alto de Bel (962 m al 6%), el coll de la Ermita de Pallerols (369 m al 8,28%) y la subida a Fredes (1.156 m al 4,14%), todos ellos desde La Sénia, población sobre la que pivota parte de la ruta.

Sin embargo, el gran protagonismo se lo lleva la ascensión al Mont Caro, a la que se accede desde Tortosa por la carrera T-342 y se eleva hasta los 1.436 m con una pendiente media del 6,31%. Es el gran coloso del Parque Natural dels Ports y, en un gran vuelta por etapas, sería considerado como un puerto de primera categoría. Desde la cima se puede gozar de unas vistas privilegiadas sobre el Delta del Ebro y de las comarcas de las Terres de l’Ebre.

La ruta también transita por carreteras secundarias que pasan por puntos de interés cultural y paisajístico entre Tortosa y La Sénia, Parellades y los campos de olivos y árboles frutales de la zona de La Galera y Mas de Barberans. Sin duda un recorrido completo que proporciona un gran día de ciclismo con tintes épicos, cerca del mar y por carreteras con poco tráfico rodado. 

Descarga el track aquí

Powered by Wikiloc

2. Entre arrozales, redescubriendo el Delta del Ebro

El Delta del Ebro es un lugar único, singular y fascinante caracterizado por la señorial presencia del río, largas playas, grandes extensiones de arrozales, colonias de una gran variedad de aves y un casi infinito entramado de caminos rurales y pequeñas carreteras. Cualquier época del año es la apropiada para visitar la zona, lo que nos puede permitir descubrir distintas paletas de colores en esos paisajes en función de la estación que elijamos. La cercanía con el mar, hace que la zona del Delta sea predominantemente llana y, por lo tanto, apta para recorrer en bicicleta de manera lúdica y pausada, si se desea, casi sin prestar atención al cuentakilómetros. Como en esta ruta de 110 km con inicio y final en La Sénia. 

Desde esta población interior cercana al límite sur del Parc Natural dels Ports, se sigue en dirección al mar hasta Ulldecona y Alcanar. A partir de ahí, la ruta bordea la costa mediterránea en sentido norte hasta La Ràpita, desde donde nos adentraremos al corazón del Delta a través de un camino asfaltado que circula entre arrozales muy cerca del mar y de las playas. Sobre el kilómetro 45 nos recibe la localidad de El Poblenou del Delta (perteneciente a Amposta), que es la última población antes de llegar a la Playa del Trabucador, uno de los puntos más singulares y emblemáticos del recorrido. Es muy recomendable parar a disfrutar de las vistas de una de las playas con más personalidad de la costa catalana.

Continuamos dirección norte hacia la urbanización de L’Eucaliptus para llegar, tras 65 km de pedaleo, hasta Sant Jaume d’Enveja. Allí tendremos otra buena excusa para recrearnos mirando el paisaje al cruzar el puente Lo Pasador que nos permite pasar al otro lado del río Ebro, donde nos recibe la población de Deltebre. A pesar de ser una infraestructura relativamente joven (se inauguró en 2010), este puente se ha convertido en una pieza emblemática de la zona, muy integrada en el territorio que, además, permite disfrutar de magníficas puestas de sol.

La ruta vuelve a sumergirse entre arrozales durante varios kilómetros hasta llegar a Amposta, la capital de la comarca del Montsià, donde volvemos a cruzar el río, esta vez, por el Puente Colgante, inaugurado en 1921. Es entonces cuando afrontamos los 20 últimos kilómetros sorteando carreteras interiores entre árboles frutales, y en ligera subida, para llegar de nuevo a La Sénia. Una buena excusa para premiarnos con alguna delicia gastronómica local a base de arroz, pescado y marisco. 

Descarga el track aquí

Powered by Wikiloc

3. Los paisajes de la Batalla del Ebro

A través de 96 km, este recorrido de perfil exigente y escarpado, recorre gran parte de la Ribera d’Ebre, así como algunas zonas de la parte norte de la Terra Alta, dos comarcas que fueron escenario de la Batalla del Ebro, uno de los episodios más violentos y longevos de la Guerra Civil Española. De hecho, fue la batalla que, tras meses en combate, marcó el trágico desenlace del conflicto.

Casi ochenta y cinco años más tarde, en la zona todavía es palpable el paso de la guerra, lo que la convierte en un territorio de alto interés histórico y cultural. Una vez más el cicloturismo, nos permite sumergirnos en él de una forma muy cercana, orgánica y respetuosa. 

Partimos de la orilla del río Ebro a su paso por Ascó y pedaleamos en dirección a La Palma d’Ebre mientras la carretera se empina en seguida. En apenas 25 km empezamos ya a acumular metros de desnivel y a superar alguna rampa importante de hasta el 15% de desnivel. Sin embargo, la ruta, muy sinuosa, y las zonas boscosas por donde transcurre, compensan el esfuerzo, que se ve también premiado con el agradable descenso hasta Flix, donde volvemos a encontrarnos con el Ebro.

Lo cruzamos por el puente del embalse y tomamos la carretera secundaria T-741 que va bordeando el río hasta Riba-roja d’Ebre y, unos kilómetros más adelante, el pantano de Riba-Roja. Aquí empieza la subida hasta la ermita de Santa Magdalena de Berrús, unos exigentes 4,5 km al 4,6 %, (pero con algún tramo al 10 y 12%). Se trata de un emblemático edificio que en 1968 se trasladó a la cima de este monte, piedra a piedra por los vecinos de la zona, para que nos quedara sumergida bajo las aguas del pantano cuando se construyó en la década de los años sesenta

Tras una bajada técnica, pero muy gratificante, la ruta vuelve a acumular desnivel en dirección a La Pobla de Massaluca a través de una carretera llena de recovecos y sube y bajas que, durante 10 km, permite disfrutar de la conducción y la tranquilidad del entorno natural, al ser poco transitada. La caprichosa orografía de la zona, plagada de colinas, barrancos y pequeños valles, y que ahora podemos disfrutar en modo cicloturista, fue clave para la lucha de trincheras durante la Batalla del Ebro.

Llegamos a Vilalba dels Arcs, donde es recomendable hacer un pequeño receso y recuperar fuerzas para afrontar el ascenso a La Fatarella (7 km rompepiernas), otro de los emplazamientos del conflicto bélico, antes de afrontar la bajada por el Coll de les Paumeres que nos conducirá de nuevo a Ascó.

Descarga del track aquí

Powered by Wikiloc

4. Mar y montaña alrededor de L'Ametlla de Mar

La población costera de L’Ametlla de Mar es el punto de partida de esta propuesta circular de 80 km de distancia que permite recorrer diferentes rincones de las Terres de l'Ebre. Del mar Mediterráneo a los bosques de la Sierra de Cardó, pasando por los parajes de vegetación fluvial el río Ebro a su paso por Mora d’Ebre y Benissanet. Un recorrido de dificultad moderada y 1.100 m de desnivel positivo acumulado que permite descubrir una zona con una rica variedad paisajística.

Partimos a nivel del mar desde L'Ametlla en dirección a Tivissa a través de la tranquila carretera de Gavadà, que, a medida que pasan los kilómetros, se va adentrando de pleno en las montañas de Cardó, donde predominan las encinas, los pinares y algunos robles. Se trata de una zona natural protegida que, así que va acumulando desnivel (con algunas rampas exigentes superiores al 15%), va ofreciendo vistas espectaculares de la zona. En el kilómetro 23, se eleva hasta los 520m, el punto más alto que propone este recorrido.

Durante el largo descenso, nos cruzamos con Tivissa mientras nos dirigimos a Mora d’Ebre, donde volvemos a estar casi al nivel del mar, aunque esta vez, lo hacemos junto al río Ebro. Vamos bordeando el cauce fluvial durante unos 12 km por Benissanet y hasta Rasquera, lo que nos permite avistar el castillo templario de Miravet.

En Rasquera tomamos dirección a El Perelló y ahí la carretera vuelve a retarnos cuesta arriba con la montaña de Les Colladetes, aunque, esta vez, de forma más moderada y tendida. El objetivo es volver de nuevo a ver el mar, cuya presencia se hace cada vez más notoria en los ultimo 15 km en descenso hasta L’Ametlla de Mar.

Descarga el track aquí

Powered by Wikiloc

5. Ruta de contrastes por la Terra Alta

Seis poblaciones de la Terra Alta y dos grandes activos naturales, como el Parque Natural dels Ports y la Sierra de Pàndols y Cavalls, son los alicientes de este recorrido para bicicleta de carretera de dificultad moderada que permite descubrir una zona privilegiada para este deporte. Propone un relieve arisco, exigente y rompepiernas, es cierto, pero también tramos técnicos y atractivos para los ciclistas que quieran poner a prueba su nivel de pilotaje.

Se trata de un ruta circular de 70 km que tiene su inicio en la localidad de Gandesa, la capital de la comarca de la Terra Alta, escenario de combates de las guerras carlistas y también durante la Guerra Civil española, donde se situó uno de los frentes de la Batalla del Ebro. De hecho, en Gandesa es muy recomendable visitar el Museo Memorial de la Batalla del Ebro.

El legado de este triste episodio bélico también está muy presente en Corbera d’Ebre, la siguiente población que nos propone el recorrido, donde la carretera empieza a tornarse más exigente en dirección a Vilalba dels Arcs. Son casi 7 km con algún segmento al 12%. Descendemos sobre terreno irregular hasta Batea, donde dejamos atrás una zona de un clima más seco y empezamos con la parte más exigente del recorrido, con numerosas colinas, peñones y sierras y zonas de umbría.

Los siguientes objetivos son el Tossal de Mudèfer y el Coll del Moro, dos emblemáticas montañas de la Terra Alta, muy populares entre los cicloturistas de la zona, que además son terreno fértil para viñedos de la D.O. Terra Alta. En el kilómetro 43 llegamos a la pequeña población de Bot donde vale la pena coger fuerzas antes de afrontar las dos últimas dificultades de la jornada, ya dentro de la zona norte del Parque Natural dels Ports: el ascenso a Prat de Comte (casi 9 km al 5% de media) y la Fontcalda (3 km al 11%), donde se encuentra una piscina natural que merece parada obligatoria, antes de volver a Gandesa sobre un terreno principalmente en descenso. Un premio más de merecido tras una ruta que quizás nos obliga a llevar alguna prenda de abrigo debido a los contrastes climáticos. 

Descarga el track aquí

Powered by Wikiloc

 

Podéis descubrir muchas más rutas así como consultar información práctica y turística en Terresdelebre.travel