Retirarse con estilo: las mayores victorias de siete ciclistas extraordinarios

El pelotón profesional se despide este año 2022 de grandes estrellas como Alejandro Valverde, Vincenzo Nibali o Philippe Gilbert, que cuelgan la bicicleta tras una trayectoria plagada de éxitos. Echamos la vista atrás —aunque no muy lejos— y repasamos algunos de sus triunfos más notables.

A medida que una nueva y brillante generación de jóvenes, liderada por ciclistas como Tadej Pogačar y Remco Evenepoel, toma el control del pelotón, muchos de los que pertenecen a la vieja guardia han elegido esta temporada como la de su retirada definitiva del deporte profesional. En pocas ocasiones se han reunido una lista tan ilustre de nombres que digan adiós en un mismo año, siendo responsables de algunos de los momentos más relevantes de la última década —y más— en el mundo del ciclismo.

Hemos seleccionado siete de los corredores cuya presencia se echará más de menos en el pelotón, y hemos elegido parte de los mejores momentos de sus brillantes carreras.

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Vincenzo Nibali

Giro d’Italia 2016

Evidentemente, su victoria en el Tour de Francia 2014, por aplastamiento, podría ser considerada uno de sus mayores logros, pero sus dos títulos en el Giro de Italia han tenido un mayor significado para el ciclista italiano. Entre ellas, la edición de 2016 reflejó la personalidad inherente del siciliano: mentalidad competitiva, deseo irrefrenable de ganar, espíritu de lucha y el arrojo para asumir los riesgos necesarios para alcanzar la victoria. 

Conseguir la maglia rosa para ‘Lo Squalo’ parecía una tarea más que complicada, pero no cejó en su empeño de despojar de la prenda al neerlandés Steven Kruijswijk, que vio como la maldición de Países Bajos se hizo latente en el descenso del Colle dell'Agnello. Aquella etapa 19 Nibali mostró unas piernas que refrendó al día siguiente, en Sant'Anna di Vinadio, logrando por segunda ocasión —la primera fue en 2013— subir a lo más alto del podio de la corsa rosa.

Vincenzo Nibali en el Giro de Italia 2016 / Fotografía: Getty Images

Milan-San Remo 2018

A lo largo de su trayectoria, Nibali ha sido principalmente un gran escalador y ha centrado sus temporadas en las Grandes Vueltas. Sin embargo, su ambición y potencial siempre le llevó a florecer en las clásicas. Evidentemente, los Monumentos de casa, Il Lombardía y la Classicissima eran inevitablemente los más interesantes para él. El recorrido montañoso y los técnicos descensos de la carrera de la región lombarda —que ganó en 2015 y 2017— jugaban mucho a su favor, adecuándose mejor a sus características. Pero también quiso dejar su sello en la Milán-San Remo, en la que necesitaba algo especial. En 2012 acabó tercero y no fue hasta 2018, en su décimo intento, cuando pudo romper la barrera e imponerse tras un ataque en el Poggio. Una victoria que fue memorable incluso para sus estándares.

Alejandro Valverde

Campeonatos del Mundo en ruta 2018

Con más de ciento treinta victorias a lo largo de sus veinte años de trayectoria, es difícil seleccionar cuáles han marcado su carrera. Sin embargo, el Campeonato del Mundo de 2018 sí que cuenta con un aroma especial por varias razones: llegó con 38 años, tras cosechar hasta seis metales desde 2003, y sobre todo, después de una caída muy grave en la contrarreloj inicial del Tour de Francia 2017 en Düsseldorf. En un contexto de vigilancia total por parte de todos sus rivales, en un recorrido perfecto para sus características y con un esprint agónico que parecía no acabar, Alejandro Valverde consiguió, al fin, alzar los brazos como vencedor mundialista. La imagen junto a su masajista y amigo Escámez siempre quedará en la retina de los aficionados.

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Alejandro Valverde gana el Campeonato del Mundo de Ruta 2018 / Fotografía: Getty Images

La Flecha Valona 2014

Las clásicas de las Ardenas siempre han sido el territorio predilecto de Alejandro Valverde, donde ha logrado un total de diecinueve podios y nueve victorias. En Lieja se hizo con cuatro triunfos a lo largo de su carrera, pero fue especialmente dominante en el Muro de Huy. Una durísima cota final que encumbró al ciclista murciano en hasta cinco ocasiones en la Flecha Valona. Entre 2014 y 2017, Valverde fue intocable. En esas victorias, la primera podría considerarse como la más relevante por la facilidad con la que derrotó al resto de sus rivales en la cima. Después de distanciar al pelotón con una aceleración impresionante a falta de 200 metros tuvo tiempo de aflojar, saborear la victoria y ganar con una diferencia de tres segundos. 

Philippe Gilbert

Lieja–Bastoña–Lieja 2011

En pocas ocasiones un ciclista ha rendido a tan alto nivel desde la primavera hasta el otoño como Philippe Gilbert en 2011. Victorias en Strade Bianche, los Campeonatos Nacionales belgas, el tríptico de las Ardenas, etapa en el Tour, la Clásica de San Sebastián… Una época dorada. Entre esos triunfos, posiblemente el más importante, a la par de sorprendente fue el de la Lieja-Bastoña-Lieja. El estilo del recorrido no se adecúa perfectamente a sus características, con subidas muy exigentes y longitudes menos propicias para su explosividad. Sin embargo, fue capaz de mantenerse juntos a los dos hermanos Schleck, más escaladores, y batir a ambos al esprint

Philippe Gilbert cabalga en solitario hacia la victoria en el Tour de Flandes 2017 / Fotografía: Getty Images

Tour de Flandes 2017

Una de las principales fortalezas de Philippe Gilbert siempre ha sido su polivalencia en el terreno clasicómano, consiguiendo el arcoiris en 2012, dominar la Amstel Gold con cuatro triunfos y lograr la victoria en cuatro de los cinco Monumentos ciclistas. Tan solo le faltó escribir su nombre en la Milán-San Remo donde sí consiguió subir al podio en dos ocasiones. Tras una época de vacas flacas, recaer en la filas del Quick Step en 2017 le volvió a situar en la cúspide de las clásicas, reafirmándose como un corredor de adoquines.

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Las piedras nunca fueron su principal fuerte, pero en esa segunda juventud con 34 años brilló de manera extraordinaria logrando la victoria en el Tour de Flandes 2017 y la París-Roubaix de 2019. En Flandes lo hizo de manera rotunda, atacando a más de 50 kilómetros de meta para llegar en solitario, bajar de su bicicleta y sostenerla triunfalmente en el aire mientras cruzaba la línea de meta. Todo ello, ataviado con el maillot de campeón nacional belga en una de las imágenes más memorables de su carrera.

Tom Dumoulin

Giro d’Italia 2017

En el caso de un corredor tan grande y poderoso como Tom Dumoulin, siempre existió la duda de si sería capaz de superar las jornadas montañosas más complejas para hacerse con una victoria en una Gran Vuelta. Quizá la Vuelta a España de 2015 —cediendo el liderato en la última etapa— despejó en cierta medida esa incógnita, pero el Giro de 2017 acabó por confirmar al ciclista neerlandés como uno de los principales candidatos a las generales. Al menos durante un tiempo. 

En aquella edición de la corsa rosa demostró a los escépticos que a su brillante condición en la contrarreloj, donde podía conseguir diferencias insalvables para sus rivales, también era capaz de añadir un buen ritmo en las etapas montañosas. Resistió una avalancha incesante de ataques de escaladores como Nairo Quintana y Vincenzo Nibali, y superó unos problemas estomacales el paso de Umbrail, para acabar enfundando la maglia rosa. En la temporada siguiente, volvió a ascender al podio (2º), igual que en el Tour de Francia.Tom Dumoulin rumbo a la victoria en la contrarreloj de los Campeonatos del Mundo de Carretera 2017 / Fotografía: Getty Images

Campeonatos del Mundo de Contrarreloj Individual 2017

En los Campeonatos del Mundo de Bergen 2017 cumplió uno de sus preciados objetivos: vestirse con el maillot arcoíris como mejor contrarrelojista del mundo. Tom Dumoulin tenía objetivos más ambiciosos y mucho más amplios a lo largo de la temporada que centrarse únicamente en la lucha contra el crono, pero siempre fue un ciclista especial en esta disciplina, uno de los mejores en su generación. Posiblemente el corredor destinado a recoger el testigo de Tony Martin o Fabian Cancellara hasta la aparición de Rohan Dennis. En los Mundiales de Bergen no tuvo rival, aplastó al resto de competidores en un circuito técnico y exigente. En la cima de su carrera, Tom Dumoulin se posicionaba como uno de los grandes dominadores para los próximos años.

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Lisa Brennauer

Campeonato del Mundo de Contrarreloj Individual 2014

Lisa Brennauer siempre ha sido una ciclista muy consistente y regular a lo largo de su trayectoria profesional. La ciclista alemana consiguió cuarenta y dos triunfos en carretera, y fue especialmente dominante en rondas por etapas en las que la contrarreloj jugaba un papel importante. En el apartado de las clásicas, su condición le situaba entre los puestos de honor, pero nunca acabó de cerrar podios de manera recurrente más allá de su segundo puesto en Flandes en 2021. Entre su colección de victorias, su mayor logró llegó en los Campeonatos del Mundo de 2014 en Ponferrada. Se adaptó mejor al importante reto que suponía la que por aquel entonces era una de las contrarrelojes femeninas más largas de la historia. Superó a la defensora del título, Ellen van Dijk, triple campeona del mundo en la actualidad. 

Lisa Brennauer formó parte del exitoso equipo alemán de persecución por equipos en los Juegos Olímpicos de Tokio / Fotografía: SWPix

Persecución por equipos en los Juegos Olímpicos

Además de la carretera, Brennauer también disfrutó de una brillante carrera en la pista, donde recogió un total de cinco medallas mundialistas, dos de oro, y nueve europeas, con tres títulos. Pero, sin ninguna duda, su mayor éxito llegó en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 —celebrados en 2021 a causa de la pandemia—, donde formó parte del equipo alemán que batió el récord mundial y acabó con la supremacía de Gran Bretaña en la persecución por equipos. En el ocaso de su carrera, poco después de haber cumplido 33 años, consiguió su primera y única medalla olímpica. 

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Richie Porte

Paris-Niza 2013

La carrera de Richie Porte estuvo marcada, en gran parte, por las muchas frustraciones y desventuras que sufrió en las Grandes Vueltas, aunque no debe pasarse por alto la brillantez que siempre exhibió en las carreras por etapas más cortas. Se impuso en un total de ocho pruebas WorldTour de este estilo, situándose como uno de los mejores en este aspecto entre sus rivales contemporáneos. En general, la París-Niza fue donde brilló en mayor medida, especialmente en la edición de 2013, donde dominó tanto en la etapa reina en los Alpes como en la contrarreloj final en el Col d’Èze.

En 2020, Richie Porte luchó y trabajó por su ansiado podio en el Tour de Francia / Fotografía: SWPix

Tour de Francia 2020

A pesar de una exitosa trayectoria en el terreno individual, parte de sus mayores logros llegaron formando parte de la formidable alineación del Team Sky, especialmente en el año 2013 siendo el mayor lugarteniente de Chris Froome en su primera victoria en la ronda gala. Tras salir del equipo británico rumbo a descubrir sus propias opciones de luchar por el maillot amarillo, las caídas y los infortunios ajenos a su control truncaron sus posibilidades de podio con el paso de los años. Aún así, en 2020 consiguió finalmente subir al tercer escalón del podio de París tras una carrera en la que fue capaz de mantener su regularidad característica en montaña. 

Mikel Nieve

Giro d’Italia 2016

El ciclista navarro es la definición de gregario. Un trabajador nato, siempre a disposición de sus líderes cuando más lo necesitaban y, además, un corredor que derrochaba clase cuando la carretera alcanzaba porcentajes exigentes. Gran parte de su carrera se centró en ayudar a que otros ciclistas consiguieran sus objetivos, especialmente en un conjunto Sky en el que entabló una relación profesional de máxima confianza junto a Chris Froome. Mikel Nieve, o Frosty como le gustaba llamarle el británico,fue clave en gran parte de sus victorias en el Tour y también en la Vuelta a España 2017.

Mikel Nieve celebra su victoria en Cividale del Friuli en el Giro 2016 / Fotografía: Cor Vos

Sin embargo, cuando tuvo la oportunidad de brillar en solitario dejó destellos de un ciclista formidable en las jornadas montañosas. En 2011, vistiendo los colores del Euskaltel-Euskadi se hizo con la victoria en la Vuelta a España, en el Alto de Cotobello, y en el Giro de Italia hizo lo propio en Val di Fassa. Precisamente, fue en la ronda italiana donde Mikel Nieve mostró un mejor rendimiento individual, pues logró dos triunfos parciales más en 2016 y 2018. Especialmente relevante fue la edición de 2016, donde con el abandono prematuro de Mikel Landa asumió el liderato del equipo Sky desde las fugas y se encumbró, además, con la maglia azzurra como mejor escalador de la corsa rosa de aquel año.

Imagen de cabecera: Charly Lopez / Unipublic